
Por Miriam Prudencio
Zapopan Jal, 16 de Febrero 2026
No te aburriré con interminables explicaciones, porque las odias, tampoco será un reclamo de todo aquello que según tú, no soy. Sería infantil de mi parte hacerlo. Si escribo esto es para el corazón, pues no puedo callar más, finalmente las palabras me piden salir de alguna manera.
Me dejaste con todo mi amor en las manos, traté de darte todo aquello que me decías nunca habías tenido, te entregué cada cosa con sinceridad, por los días de felicidad en esta historia, tu crueldad apuñaló los sentimientos entre nosotros que te ofrecía día a día. Me alababas como a ninguna otra, porque no había otra manera en la que permaneciera a tu lado, una vida con todo aquello, un hogar, familia y felicidad, fue tu oferta, una jaula de oro en pocas palabras, cuántas mentiras cimentaban nuestras relación.
Al final esa ilusión tuvo su fin y yo llegué al mío, el cansancio llegó no podía más, traté de ver belleza en aquello que estaba roto, porque es la verdad……me rompiste, no había pedazos para salvar, mientras yo secaba tus lágrimas tú eras causante de las mías, una y otra vez la historia se repetía. Quedé destrozada, cuando fui lo quería, para encajar en tu mundo, pedirme ocultar quien era mi verdadera esencia, pintarme de negro olvidándome de los matices dentro de mí, todo cuanto era se consumió apagándome por completo.
Hasta la estocada final, llegó sin previo aviso. No fue la mejor manera de enterarme, lo admito. Tal vez debí darme cuenta por mí misma, pues simplemente tus mensajes cesaron, tus ojos ya no me veían y mi fragilidad se presentó de frente. Esa publicación que anunciaba su perfecta relación con una foto donde no aparecía yo, sino ella quien decías era tu mejor amiga y la única persona en el mundo que realmente te entendía. Pero eso no era suficiente, también mencionabas cómo ella estaba sanando lo que otra rompió, ¿Acaso esa era yo? Entendí mi significado en tu vida, solo un trofeo exhibido en tu vitrina, un logro cumplido.
Te llevaste mi libertad e independencia, pues nuestras peleas siempre iniciaban gracias a ellos, te hacían entender lo innecesario que eras en mi vida. Te llevaste mi sonrisa y mi alegría, decías era lo que más amabas, mientras que yo sólo te ofrecía un hogar entre mis brazos, sinceridad, simpleza, amor y cariño, me contabas nunca haberlos recibido de nadie más, me buscabas cuando el corazón necesitaba un refugio y paz que solo yo podía darte.
Hoy veo una película del otro lado de la pantalla, con diferentes personajes y una protagonista diferente a mí, llegado el momento tomaste tu elección una que no soy yo.
A pesar de todo, no te odio ni te guardo rencor, quiero pensar que nadie tiene la culpa de esto, y las recriminaciones van hacia mí, por haber permanecido demasiado tiempo en un lugar que no me pertenecía. No hay mayor crueldad y cobardía que provocar los sentimientos en alguien que no tienes intenciones de querer. Pues es exactamente lo que hiciste conmigo.
Nuestra historia que apenas comenzaba a escribir, se bañó en tinta esparcida sobre hojas sueltas, ya sólo vive en cada noche al llorar tu ausencia, al contarle a la luna de nosotros y pedirle que me contara de ti, en los días de felicidad del pasado, las risas juntos y los momentos que hoy parecen una mala jugada de la vida.
Espero algún día encuentres todo aquello que tu corazón necesita, encuentres felicidad al lado de alguien y si es con ella……lo acepto, yo estaré bien no notarás mi partida, dejaré esta despedida en el silencio de los recuerdos que llevo en lo más profundo de mí, esperando que el viento me lleve a mi destino.
Volveré a brillar cuando recuerde quién era, al reconstruirme y que el corazón deje de estar en modo avión. No estaré sola lo sabes, personas que sí me quieren, cuidaran de mí y me enseñarán a vivir de nuevo. No creo que nuestros caminos se encuentren de nuevo, debimos de habernos dado cuenta de lo diferentes que éramos y cómo nuestros mundos chocaban tanto.
Pero si algún día se vuelven a cruzar, espero ser la versión de mí que ha dejado de luchar contra sí misma, aquella que está orgullosa de verse al espejo y ser quien te conté una vez que sería. A ti espero verte feliz, caminando de la mano de la persona más amada en tu vida, con sueños cumplido y metas realizadas, hasta entonces seguiré conversando con la luna y ella me contará de ti, será solo ella la que cuente nuestra historia jamás escrita……porque tú y yo quedamos debiéndonos todo el amor con el que nos quedamos entre las manos.
Para la historia que nunca fue escrita

