Un pozole con sabor muy humano

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Por José Ricardo Contreras S.

¡Qué bueno está este libro! «En su origen, el pozole era cocinado con carne humana; cuenta la historia que los tonaltecas, hacían pozole a sus combatientes y se los comían» mh, ¿a qué sabrá un pozole de carne humana?, ¡ha de estar rico!.. Ya están tocando la puerta otra vez. ¡Ahí voy!, espérenme. ¿Si, dígame? Ah, servicio de cable… ya tengo, gracias… oiga, espere, ¿no quiere agua?, en su rostro se dibuja el cansancio, sí, aquí en Guadalajara no hace tanto calor pero trabajar en la calle es una chinga, lo sé. Siéntese aquí. ¿Tiene mucho trabajando en esta compañía?, ah mire. ¿Cómo se llama oiga?

Me llamo Orlando, tengo tres años trabajando aquí. No, sí, es muy complicado esto de andar en la calle pero a veces no queda de otra. ¿Oiga qué le pasa? ¿Por qué ese cuchillo?, ¡no señora, por favor!, ¡no!

Listo. «¡Éste será un verdadero manjar de los Dioses!», Como dijera Pedro en la novela «Como agua para chocolate». Voy a invitar a las vecinas y a los vecinos.

Este pozole estuvo cociéndose toda la noche… vamos a probarlo… ¡Mh! ¡Está buenísimo!

Hola vecina, quiero invitarles a probar un rico pozole que hice. No, no celebro nada, sólo quiero convivir con toda la gente de aquí, ya ve que soy nueva. Sí, vengan a mi casa esta tarde. Oiga, ¿me presta a Pedrito para avisarles a todas las vecinas y vecinos? Sí por favor mijo, dile a la gente, yo les invito, solamente lleven las tostadas además de su plato porque yo no tengo tantos. ¡Ah, qué bueno vecina!, mejor, en esa mesota, la ponemos en el patio.

Gabriela, ¡Su pozole está buenísimo!  ¡Pásenos la receta! ¡es usted muy amable al invitarnos a comer esta delicia. Sí vecina… están llamando a su puerta.

Hola señora, mi nombre es Juan Carlos, andamos buscando a mi compadre, un compañero de la compañía de cable, el día de ayer ya no volvió al trabajo ni a su casa, estamos muy preocupados por él, ¿no lo ha visto?

No joven, no lo he visto pero pásele, ¿no gusta un pozolito? ¡Está bien rico! ¡Ándele! Siéntese allí. ¿Le pongo cebolla? Ah, ahorita le traigo los limones.

¡Qué rico está su pozole! Oiga… ¿qué es esto?.. ¡Parece un dedo humano! ¡Tiene el anillo de bodas de mi compadre!